La cerámica se quiebra casi siempre por lo mismo: disco equivocado, corte forzado o una pieza mal apoyada. Esto es lo que funciona.
Lo que necesitas
- Una amoladora y un disco diamantado para cerámica (no uno de corte de metal).
- Lápiz o plumón, una regla y dos prensas o algo de peso para fijar la pieza.
- Lentes de seguridad, guantes y mascarilla: el polvo de cerámica no se respira.
Paso a paso
- Marca la línea por el lado esmaltado. Para formas (un tubo, una esquina) usa un medidor de contorno: copia la forma y la traspasas.
- Fija la pieza sobre una superficie firme, con la línea fuera del borde de la mesa.
- Primera pasada suave, de 1 a 2 mm, siguiendo la línea. Es la guía.
- Profundiza en dos o tres pasadas, sin empujar: el disco corta solo.
- Al final, baja la presión: los últimos centímetros son los que se quiebran.
Cortes en L o para un tubo
Corta primero las dos rectas sin llegar a juntarlas y termina la esquina con cortes cortos. Para un hoyo, marca el círculo, haz cortes en cruz por dentro y ve sacando pedazos.
Seguridad
- Espera que el disco llegue a toda velocidad antes de tocar la pieza.
- Nunca saques la protección del disco.
- Cambia la batería con la herramienta apagada.
La mini amoladora a batería trae dos baterías: una trabaja mientras la otra carga. Más en Ferretería.